EL RETIRO DE DON JOSE DE SAN MARTIN

Monumento a San Martín en el Centro de Lima. Foto: Arturo Gómez.

El retiro de don José de San Martín del Perú

San Martín regresó a Lima con la idea de abandonar el Perú para dejarle el camino libre a Bolívar y se lleve la gloria de completar la independencia americana. Este plan se aceleró cuando al llegar supo que los limeños habían capturado y expulsado a Bernardo de Monteagudo, su mano derecha en el gobierno. Monteagudo se había ganado el odio de muchos vecinos por su estilo autoritario y arrogante. El descontento de muchos sectores sociales se evidenciaba en intrigas y conspiraciones contra San Martín a quien algunos liberales acusaban de querer convertirse en Rey del Perú.

En este difícil contexto el Libertador argentino logró reunir al Primer Congreso Constituyente, que desde el comienzo estaba controlado por los liberales republicanos, encabezados por el poderoso clérigo Francisco Javier de Luna Pizarro. El mismo día de su instalación (20 de setiembre de 1822) San Martín presentó su renuncia irrevocable a todos los cargos públicos que ejercía en el Perú.

Sus palabras de despedida fueron: “La presencia de un militar afortunado, por más desprendimiento que tenga es temible a los Estados que de nuevo se constituyen. Por otra parte, ya estoy aburrido de oír que quiero hacerme soberano. Sin embargo, siempre estaré pronto a hacer el último sacrificio por la libertad del país, pero en clase de simple particular y no más. En cuanto a mi conducta pública, mis compatriotas (como en general de las cosas) dividirán sus opiniones; los hijos de éstos darán el verdadero fallo”.